Siendo escaparatista y visual merchandiser de profesión, aún me asombro cuando les cuento a mis familiares, amigos etc. De que se trata mi profesión y se quedan con cara de asombro… ¿Escaparatismo? pero ¿eso se estudia? Ignorancia sí, pero es la realidad de muchos ciudadanos de hoy en día.

A sus preguntas, respondo…Claro que se estudia y se tienen en cuenta muchísimos factores antes de realizar el montaje de un escaparate. O lo que ellos piensan: vestir unos maniquís y ponerlos al azar…

Durante el transcurso de mis estudios en la escuela Ártidi, he descubierto la gran amplitud de la que se compone esta disciplina y de la diversidad de ciencias, sectores y otras disciplinas etc. De las cuales puede inspirarse y obtener más riqueza.

¿A qué me refiero cuando hablo de ciencias y/o disciplinas de las que inspirarse?

Las posibilidades son infinitas tanto a la hora de introducir materiales innovadores que provienen del arte de la papiroflexia, de pelo artificial, de materiales destinados a hacer manualidades (plastilina, arcilla…), de alimentos (precocinados o no)… Como diferentes campos como la peluquería y la estética, el cine, el teatro, un ídolo (artista, cantante), un lugar (ya sea tangible como intangible) como fuente de inspiración. ¡Todo sirve!

Y basándose en ese punto de partida todo es mucho más fácil…Ya que esa referencia que se ha marcado, cumple una serie de características que las personas que colaboran en el proyecto del escaparate las conocen y así se unifican las ideas y conceptos a desarrollar sin que haya discrepancias.

Sobre todo hay que agudizar el ingenio y ser creativo para poder sorprender a los consumidores, ya que están hartos de soportar impactos publicitarios.
Ya que un escaparate no es colocar unos productos y colocarlos así porque sí… Sino que todo tiene su lógica y una estrategia con el fin de que los consumidores se sientan atraídos por él, transmita un mensaje o concepto y esto provoque un acto de compra.

Una vez dicho esto, considero que el escaparatismo como ciencia y disciplina es algo que tiene mucho que aportar en el campo del retail y que tiene que hacerse de respetar hasta que se le dé el valor que se merece. Ya que muchas empresas consideran que es solamente una partida de gasto y no son conscientes del impacto que provoca ante los consumidores y de la repercusión tanto en imagen de marca como en ventas que les puede generar.

Esta es mi visión de las cosas una vez introducida en este gran mundo del escaparatismo. Simplemente deseo poder aprender cada día más y poder llegar a ser una profesional respetada y admirada por aquellos que pasaban delante de un escaparate y no sabían ni lo que vendía el establecimiento.

Firmado Irene Quiles Pastor

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