Para responder a esta pregunta, vamos a destacar la diferencia fundamental que existe entre estas dos figuras profesionales: la reversibilidad o no de las acciones.

El Interiorista:

IRENEQUILESPASTOREs competencia del interiorista todas aquellas acciones irreversibles. Podríamos también definir éstas, como aquellas acciones a largo plazo.

Estas acciones están relacionadas con el diseño (iluminación, color, materiales) y distribución (zonas como área de caja, probadores…) de la arquitectura del punto de venta etc.

Estas acciones pueden ser realizadas: 1) En el momento de apertura de un nuevo establecimiento o 2) Ya existiendo dicho punto de venta, se decida realizar una reforma para optimizar el establecimiento.

El merchandiser:

IRENEQUILESPASTORPor el contrario, el merchandiser se encarga de todas aquellas acciones reversibles. Estas acciones una vez realizadas, pueden eliminarse y dejar el establecimiento del mismo modo que estaba inicialmente.

Estas funciones podrían ser pintar, tapizar, colgar, decorar un espacio del punto de venta o el escaparate etc.

El merchandiser debe de informar a los encargados y responsables del punto de venta y éstos a su vez a los vendedores de los cambios realizados en el punto de venta, como la distribución estratégica de las zonas, el modo que deben de colocar el producto para conseguir que exista coherencia con el trabajo que ha marcado el merchandiser.

¿Cómo podrían informar de ello a los vendedores?

Para ello, se puede hacer una pequeña reunión para aclarar posibles dudas y a posteriori, elaborar un pequeño protocolo de mantenimiento del visual merchandising que explique detalladamente, el método de trabajo a realizar para dar continuidad a las acciones estratégicas que ha escogido el merchandiser.

Un buen merchansider, sobre todo aquellos que se dedican a la parte visual, a la exposición/presentación final del producto. Mediante sus acciones estratégicas, le aportar personalidad a la marca, a través del modo de presentación del producto en el punto de venta, por ejemplo, en el caso de la moda, sería el modo en el que doblaríamos el pantalón etc. Hay que tener en cuenta que esa personalidad tiene que tener coherencia con los valores de marca de la misma, ya que no hay que olvidar ”que todo comunica”.

Ambas figuras profesionales, tienen que trabajar ”de la mano”, en este caso nos referimos a:

El merchandiser no debe interferir en las acciones del Interiorista es decir, no puede romper la estética general e incluso, el funcionamiento del punto de venta. Por ejemplo, el merchandiser no puede hacer obra dentro del establecimiento cuando éste se encuentra abierto al público, pero sí que puede sugerir cambios y/o modificaciones.

Ya que el merchansider está en contacto directo con el personal de venta y con sus responsables, y después de realizar un proyecto de interiorismo, es posible que se detecte que hay una zona del establecimiento que no es transitado por los clientes etc. Y por lo tanto, el merchandiser, puede comunicar dicho problema al interiorista para que tomen una solución que optimice al 100% el espacio destinado para la venta.

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